Inteligencia

La inteligencia, como otros muchos constructos, se ha estudiado desde diferentes paradigmas psicológicos y, dentro de éstos, desde perspectivas diversas. Por ello, encontramos variados significados y sentidos.

Dentro de esta heterogeneidad, investigaciones como las realizadas por el psicólogo Howard Gardner resultan reseñables. Él nos muestra que no hay una sola inteligencia, sino varias inteligencias: el abanico se extiende a no menos de ocho tipos o modalidades:

  1. Inteligencia lógico-matemática
    Capacidad para discernir aspectos lógico-matemáticos y para resolver problemas de diferentes tipos de razonamiento.
  2. Inteligencia lingüística
    Capacidad para identificar, analizar y manipular las formas de lenguaje (comprensivo y productivo).
  3. Inteligencia musical
    Capacidad para apreciar y producir ritmo, tono y timbre de voz.
  4. Inteligencia espacial
    Capacidad para representar el mundo espacial y ejecutar transformaciones en las imágenes mentales.
  5. Inteligencia quinestésica
    Capacidad para controlar los movimientos corporales y manejar objetos con destreza.
  6. Inteligencia interpersonal
    Capacidad para discernir, comprender y responder apropiadamente a las ideas, a las motivaciones y a las emociones de los/as demás.
  7. Inteligencia intrapersonal
    Capacidad para valorar los aspectos cognitivos, afectivos y conductuales, autorregularlos y reconocer los rasgos fuertes y débiles de uno/a mismo/a.
  8. Inteligencia naturalista
    Capacidad de distinguir, clasificar y utilizar el entorno, lo que nos rodea.

A su vez, dentro de la taxonomía de inteligencias propuesta por H. Gardner y para continuar con este apunte introductorio, cabe subrayar la relevancia de las inteligencias intrapersonal e interpersonal. Estos dos tipos de inteligencia marcarán la pauta para dar el paso a la Inteligencia emocional.